Arte & Artistas

Una Apreciación del Arte por Gonzalo Fontanés

Théodore Géricault (1791-1824)

autorretrato

Théodore Géricault  estudió poco tiempo pintura, su carácter impaciente, inquisitivo, aventurero y desordenado, le impidió sentarse a recibir clases. El prefería ver, más que estudiar. 

 

paesaggio-con-acquedotto-la-sera-1818

 

 

portrait-study-1818-19

Es ese temperamento impulsivo y desenfrenado lo que hace difícil encasillar dentro de un estilo particular su Obra, con poco estudio académico, apenas tres años,  se puede decir que se formo a si mismo, copiando cuadros clásicos en el museo del Louvre y tratando de “ver” todo lo que podía. Con esa impaciencia es natural el uso de una paleta “empastada”, bordeando lo expresionista.

slaves-restraining-a-horse-1817

 

the-blacksmiths-signboard-1814

 

Sin duda, vemos en estas imágenes un carácter “expresionista”, que es el deseo de darnos “su” visión de las sensaciones que fluyen en su cabeza deformando la “realidad” en pos de brindarnos un acercamiento más intimo a lo que él creía debería ser un mundo sin reglas formales o académicas.

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Escapó rumbo a Italia, tras haber dejado embarazada a su Tía, lugar dónde ve la obra de Miguel Ángel y su Capilla Sixtina, y es el lugar dónde conoce la Obra de un pintor con una vida similar a la suya, Caravaggio.

 

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La similitud se aprecia en unas vidas que bordearon lo novelesco, casi salida de un guión de Cine. Ambos quedaron huérfanos de muy jóvenes; los dos poseían   temperamentos fuertes, sin restricciones morales de ningún tipo, fueron hombres que transmitieron toda esa pasión y energía en su Obra. Los dos mueren jóvenes, empezando apenas sus brillantes carreras. 

 

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Esta admiración por Caravaggio nos presenta un estilo evidentemente Barroco, con el guiño al Tenebrismo del italiano.

 

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La pintura Neoclásica se traza con líneas paralelas mientras el sello del Barroco son las diagonales; vemos en la mayoría de la Obra de Géricault el uso de estas diagonales.

 

 

En “Desnudo de un guerrero con lanza”, 1816, la pierna derecha del modelo, su lanza y el hombro izquierdo forman tres diagonales paralelas, mientras el cuerpo es dividido en pequeños triángulos, como los producidos desde la inclinación del brazo derecho hasta el muslo izquierdo, lo que nos da un ejemplo claro de este modo “Barroco” de enfrentar la tela.

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El “Romanticismo” lo da el cuerpo viril, fuerte y enérgico, que se contrarresta con un fondo limpio y austero, creando una melancolía que puede ser la metáfora de una Francia napoleónica triste y vencida; acordémonos que Napoleón es derrotado por el Duque de Wellington en la batalla de Waterloo, en junio de 1815, siendo desterrado a la isla de Santa Helena en octubre del mismo año, donde muere envenenado tras seis años de reclusión.

la-carrera-libre-de-caballos-1816-17

Su pasión fueron los caballos, los representó de varias formas y en varios contextos, en Francia, Inglaterra o Italia, corriendo con sus cuatro patas alzadas, algo que sólo se supo a finales del siglo XIX con la invención de la fotografía, antes se creía que los caballos “siempre” tenían alguna pata en el suelo,  él supo antes que no era cierto. 

 

le-derby-depsom-1821

 

horse-races-in-rome-1817

 

“Un cazador de la guardia imperial a caballo”, 1814, es una de mis obras preferidas desde niño. Es un claro ejemplo de la transición del Barroco y el neoclasicismo al Romanticismo; un colorido flamenco y veneciano nos lleva a participar en la acción del “caballero”, nos crea un sentimiento épico de batallas ganadas o perdidas. No representa la acción de una manera neoclásica como los cuadros de “David”, es más “real”, con pinceladas sueltas que reflejan la tensión del momento, haciéndonos participar en esa batalla olvidada, con un colorido monocromático.

 

un-cazador-de-la-guardia-imperial-a-caballo, 1814

 

Toda la fuerza de la mirada del caballo hacia la derecha es compensada por la actitud del jinete hacia la izquierda, equilibrio bellamente realizado; el uniforme del soldado nos recuerda que antes las guerras las hacían los “Caballeros”, no los “Señores de la Guerra”. 

corazziere-ferito-che-lascia-il-fuoco-1814

“La balsa de la Medusa” es “la Obra” de Géricault, muchos han visto el cuadro sin siquiera conocer el nombre del artista, menos su vida o las causas del accidente. La historia del cuadro narra el naufragio de la fragata “Medusa” en 1816, por una negligencia de su capitán vinculado a ese Gobierno, lleno de intrigas, de Luis XVIII (es bueno recordar como llegó al poder bajo la mano de Joseph Fouché), el cual dejó 150 personas en medio de la costa africana occidental a su entera suerte. Después de dos semanas la balsa fue encontrada con sólo 15 supervivientes, 5 de los cuales murieron al poco tiempo del rescate, es decir sobrevivió sólo el siete por ciento de los náufragos en esa Balsa. Al año de sucedido el hecho, quedó de público manifiesto el grado de corrupción y negligencia de las autoridades monárquicas que trataron de esconder el caso con triquiñuelas desinformativas pueriles, para excusar lo lento del rescate y lo mal que actuó su capitán. Hoy podemos recordar casos similares, pero no es lo nuestro. 

la-balsa-de-la-medusa-1819

 

Para una mayor exactitud y realismo Géricault utilizó el gran formato, la obra mide 5 x 7 metros, estudió una replica a escala así como hizo posar modelos dentro de ella para una mejor, y fiel, representación de los hechos de la tragedia, Eugène Delacroix fue uno de los modelos. Géricault rompe con todos los canones de academismo y neoclasicismo que debían ser los parámetros para representar historias dentro un cuadro. Sólo en la composición del tema podemos ver un tratamiento “formal” de la tragedia, utilizando la diagonal que nos muestra parte de los náufragos extendiéndose progresivamente hacia la derecha para aumentar las reacciones con el movimiento de las camisas. A su vez los cadáveres y las velas forman una diagonal secundaria, para crear el énfasis desolador del rescate. Todo este tratamiento del tema llevó a crear una gran influencia en “románticos” posteriores, esta mezcla entre romanticismo y realismo es lo que nos deja el sabor a impresionismo y expresionismo, que nos refleja una obra contemporánea creada hace casi dos siglos atrás. 

 

el-beso-1822

 

“El Beso” de 1822, es otro ejemplo de la anticipación de Géricault a un “nuevo” tratamiento de los temas en ese siglo XIX, un beso representado de una forma impúdica, en ese entonces, con un estilo “Manierista” sin cuestionamiento. Lo complicado de la pose de la mujer nos demuestra las ganas de Géricault de provocar mostrando una parte más que la otra, por la posición de los amantes habría sido más natural ver la nalga izquierda de la mujer, en vez de su vulva. Estas ganas de utilizar viejos estilos, el Manierismo ya estaba pasado de moda en esa época, nos refleja la visión particular de un hombre atrevido, sin miedo al ridículo, con mucho que decir y pintar si el destino lo hubiera permitido.

 

el-loco-asesino

En el final de sus días Géricault se adentra en el mundo de la locura marginal. Retrata hombres y mujeres rechazados socialmente, cleptómanos, ladrones, secuestradores, jugadores, etc., son los sujetos de su nuevo interés. Son la representación de unos seres cotidianos con un bagaje psicópata y turbio, seres que son el reflejo de una sociedad escondida en esos inicios del siglo XIX, que nos llevan a una realidad no querida o buscada, nos presentan lo que no queremos ver o lo que no queremos recordar, un mundo negro dentro de lo puro de nuestras vidas, una visión con ojos de Francis Bacon, en definitiva. 

retrato-de-una-loca-1822-23

 

“Los obstáculos y las dificultades que evitan los hombres mediocres, son una necesidad y alimento para el genio. Esto lo madura y lo eleva; transitar por un camino más fácil lo  mantendría congelado”.

Théodore Géricault  

 

monomane-dellinvidia-la-iena-1822-19

 

Varias obras en artcyclopedia:

http://www.artcyclopedia.com/artists/gericault_theodore.html

 

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14 comentarios el “Théodore Géricault (1791-1824)

  1. Gonzalo Fontanés
    marzo 12, 2012

    Gracias Warbandit

  2. Warbandit
    febrero 26, 2012

    una muy exquisita forma de relatar los cuadros y la historias detras de estos, mis felicitaciones al redactor y creador del blog.
    ahora conozco otro artista gracias

  3. Gonzalo Fontanés
    julio 27, 2009

    Gracias María por el comentario.
    Un saludo.

  4. María Burgueño
    julio 26, 2009

    Gracias por la fina selección de cuadros y comentarios.
    Desde Montevideo, Uruguay, te saluda
    María

  5. Pingback: Perdón / Jose Alberto Santiago « ENCUENTRO… AL SUR

  6. Gonzalo Fontanés
    enero 28, 2009

    Hola Federico,
    “La Guardia Imperial” son los hombres de Napoleón, Emperador de los franceses y Rey de Italia, desde 1804 hasta 1815. Estos son los mismos soldados que acompañaron a Napoleón hasta su batalla final, la de “Waterloo”.

  7. federico
    enero 23, 2009

    hola, quisiera saber de q imperio era la guardia imperial, a quien defendian, a q localidad o estado??

  8. Gonzalo Fontanés
    noviembre 9, 2008

    Hola Antenor,
    Gracias por el comentario, aca te doy un enlace al “trompeta”, no es de muy buena calidad pero es lo unico que he podido encontrar: http://www.latifm.com/artists/image/gericault-theodore-der-trompeter.jpg
    Saludos.

  9. antenor
    noviembre 4, 2008

    Me ha gustado la exposición de esos retratos de gericault. Pero me hubiese gustado encontrar también otra de sus obras que se titula.”La soledad del trompeta de húsares”
    Por lo demás, muy bien.

  10. franco ramirez
    septiembre 25, 2008

    esta muy buena a pesar de que es un poco sencilla,
    bueno aprovecho esta ocasion para dejarles mi fotolog:
    http://www.fotolog.com/soiielectrosexi

  11. aquileana
    julio 31, 2008

    Hola Gonzalo->>>

    Formidable Gericault…. Me da la impresión de que sus obras son emblemáticas, sumamente representativas del movimiento: el uso cromático y la temáticas que abordan dan cuenta de ello; un verdadero epígono; pues…

    Saludos, Aquileana 😉

  12. Pingback: Julian Dupre (1851-1910) « Arte & Artistas

  13. Gonzalo Fontanés
    julio 18, 2008

    Gracias Mar por tantos elogios en tan pocos párrafos, me abrumas. Traté de ver tu Blog pero lamentablemente sólo se accede a través de invitación. Quedo a la espera de ella para devolver la visita.

    Saludos.

  14. Mar
    julio 16, 2008

    Tenés un blog maravilloso. Es un placer leer cada entrada y admirar las obras.
    Hace mucho te enlacé en el mío (que está siendo reconstruido)

    Sos una excelente referencia

    Mis saludos desde Bs As

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Esta entrada fue publicada en junio 24, 2008 por en Romanticismo y etiquetada con , , , , , , , .
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